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¿Alguna vez te has preguntado a qué edad salen las muelas del juicio? La erupción de los dientes en los primeros años de vida es un proceso natural y esencial para el desarrollo oral de los bebés. Sin embargo, esta fase puede generar molestias y provocar dolor, contribuyendo a la irritabilidad que a menudo se observa en los recién nacidos durante esta etapa. La salida de los dientes a través de las encías puede ser un proceso incómodo y doloroso, ya que las piezas atraviesan el tejido sensible. Esto mismo ocurre cuando emergen los terceros molares casi dos décadas después. En este artículo, te revelamos todo lo que debes saber sobre las muelas del juicio.

A medida que el ser humano crece, se olvidan las molestias ocasionadas por la dentadura. Sin embargo, el dolor vuelve con los terceros molares, también conocidos como ‘muelas del juicio’, que son los últimos dientes en aparecer. Cuando lo hacen, se adueñan de la parte posterior de la boca, y de cada una de las esquinas, tanto en la mandíbula superior como inferior. 

Al igual que ocurre con el grado de dolor, la posición, la forma y el tamaño de los terceros molares es algo que dependerá de la persona: a veces jamás llegan a salir, otras sobresalen un poco o llegan a ver la luz por completo. ¡Acompáñanos en los siguientes párrafos para conocer todos los detalles sobre las muelas del juicio! 

¿Por qué se llaman muelas del juicio?

Generalmente, las muelas del juicio aparecen entre los 17 y 25 años. Adquieren ese nombre dado el momento vital en el que emergen, en plena transición de la adolescencia a la adultez, una etapa vital que también se conoce como ‘edad del juicio’. El término hace referencia al periodo en el que las personas adquieren un nivel de experiencia y sabiduría suficientemente alto como para, a través del conocimiento, poder hacer sus propios juicios de valor.

No obstante, aunque el surgimiento ocurre alrededor de este rango de edad, la realidad es que estas muelas llevan años formándose. Su erupción tardía se debe a una combinación de factores evolutivos, genéticos y anatómicos, al igual que a cuestiones individuales. Al fin y al cabo, cada persona es única, y el momento de la erupción de las muelas del juicio puede variar significativamente. Algunas personas pueden tener todas sus muelas del juicio erupcionadas antes de los 20 años, mientras que en otras, este proceso puede ocurrir más tarde, incluso en la edad adulta.

muela del juicio

Es importante señalar que no todos los pacientes experimentan problemas con sus muelas del juicio y, en muchos casos, la erupción ocurre de manera natural sin complicaciones. Sin embargo, en situaciones donde las muelas del juicio causan dolor, impactación u otros problemas, puede ser necesario considerar la extracción o intervenciones específicas recomendadas por un profesional de la salud bucal.

Posibles problemas

Una de las razones más comunes detrás de los inconvenientes asociados a las muelas del juicio es la falta de espacio en la mandíbula, lo que puede provocar dolor, hinchazón, infecciones e incluso desalinear la dentadura. Lo más usual entre los jóvenes suelen ser las impactaciones, algo que ocurre cuando las muelas no pueden salir completamente de las encías debido a la falta de espacio o a su posición inadecuada.

Además, la dificultad para limpiar de manera efectiva y completa estas muelas puede aumentar el riesgo de caries y enfermedades periodontales. Por eso, es recomendable acudir a revisiones dentales regulares para monitorizar y evaluar la posición y el desarrollo de las muelas, de manera que se pueda abordar cualquier problema potencial a tiempo.

Si deseas que valoremos tu caso o tienes alguna duda, puedes pedir una cita sin compromiso en nuestra clínica, Centro Dental Base. Nos pondremos en contacto contigo tan pronto como sea posible.

Señales de alerta: ¿Cómo saber si me están saliendo las muelas del juicio?

A veces su aparición puede pasar desapercibida, pero no suele ser lo general. Una vez que los dolores, la hinchazón de las encías, la dificultad para abrir la boca y el dolor de mandíbula sean persistentes, es momento de visitar un centro dental para que los especialistas evalúen la situación y determinen cuál es la mejor manera de abordar el problema.

Estar atento a los síntomas que podrían indicar problemas con las muelas del juicio es esencial. Por otro lado, mientras se soluciona el problema, es recomendable utilizar enjuagues bucales específicos o compresas frías para aliviar el dolor.

¿Es recomendable extraerlas?

Lo cierto es que no, no es obligatorio quitar las muelas del juicio en todos los casos. La necesidad de extraer los terceros molares dependerá de varios factores: la posición de las muelas, la cantidad de espacio disponible en la mandíbula, la alineación de los demás dientes, y si están causando molestias como dolor, inflamación o infecciones.

La decisión de extraer las muelas del juicio se toma después de una evaluación cuidadosa por parte de un dentista. El profesional considerará la situación única de cada paciente y determinará si la extracción es necesaria para prevenir problemas futuros según el caso.

El estado de las muelas del juicio generalmente se evalúa mediante un examen clínico y, en muchas ocasiones, mediante radiografías dentales, que servirán como herramientas cruciales para evaluar las condiciones de las muelas, pues permiten al dentista ver la posición exacta, si han dañado algún diente vecino o la cantidad de espacio disponible. 

Comenzando por conocer el historial dental y siguiendo por un examen clínico, el dentista evaluará la posición de las muelas del juicio, su erupción, y cualquier signo de impactación o inflamación en las encías circundantes. En el caso de que el paciente experimente sensaciones como dolor o sangrado, el dentista evaluará la ubicación, intensidad y cualquier posible relación con las muelas del juicio.

Por su parte, comprender la anatomía de las muelas del juicio es fundamental para mantener una salud bucal óptima. Para ello, la atención dental periódica es fundamental. Por eso, en Centro Dental Base te ayudamos a abordar cualquier tipo de problema. ¡Tener una sonrisa saludable es posible!

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